lunes, 15 de octubre de 2018

Accidente de tránsito deja sin vida a los artistas orureños Muñoz-Revollo

Un accidente de tránsito ocurrido, aproximadamente a las 3:10 am, en cercanías de los depósitos de la Aduana regional Oruro, en la carretera Oruro - La Paz, cobró la vida de Rosario Revollo Fernández y Ever Alberto Muñoz García tras el vuelco de tonel de una vagoneta de servicio privado.
Los esposos, integrantes de la agrupación musical orureña Familia Muñoz-Revollo, murieron en el accidente en el que además hay un herido. Las causas del siniestro vial están siendo investigadas por la Policía local de Caracollo.

Los músicos iniciaron el grupo junto con sus hijos el año 2006 en la parroquia “Nuestra Señora de Guadalupe”, ubicada en la zona sur “Agua de Castilla” de Oruro. De esa manera expresaban su devoción a través del canto y ejecución de instrumentos.
Tuvieron conciertos en el país y compartieron escenario con grupos y artistas de prestigio como Bonanza, Jacha Mallcu, Pasión Andina y Kalamarca, entre otros.
Fueron reconocidos con galardones individuales y grupales como el primer puesto en el Concurso Nacional “Buscando valores” Discolandia La Paz - 2008 ; los nominaron a “Bolivianos Exitosos 2008” de Radio FIDES, La Paz. Título: “Charango Nacional de Oro” Infantil, obtenido por Rodni Muñoz Revollo en el XXX Festival Internacional del Charango, realizado en la localidad de Aiquile-Cochabamba 2008.

lunes, 8 de octubre de 2018

César Requena: El lenguaje del charango me permite una comunicación más concreta con lo que siento

Pensamos que muchos investigadores quieren encontrar el autor del charango, se piensa que es prácticamente imposible, pero de lo que estamos completamente seguros es que la esencia está en el altiplano boliviano.

César Requena García nace el 28 de junio de 1990, el año 2002 comenzó una travesía musical con el único fin de sentir y vivir la música, sobre todo la música instrumental del Charango Boliviano. Fue Oruro, capital folklórica de Bolivia la ciudad donde nació, influenciado en sus años jóvenes por los estilos relajantes de varios charanguistas contemporáneos, ha conseguido poseer un estilo propio y fluido.

Pulsar, interpretar, crear y transmitir emociones se siente al oír cantar a las cuerdas de este instrumento.

"Es una sensación hermosa, emocionante, difícil de describir. Despierta una magia sentimental única que tengo dentro y que se expresa a través de la música que hago... creando así una influencia de mi música que quiero compartir con todos los amantes de la música del charango. Una influencia y un estilo propio. Lo más difícil de la interpretación no es la dificultad técnica, sino saber comunicar con el alma. Cada nota merece especial atención y llevo muchos años enfocado en cantar con el charango ya que con mi voz no me va tan bien, pero no descarto el momento en el que me anime a cantar mis canciones... el lenguaje del charango me permite una comunicación más concreta con lo que siento y lo que quiero expresar así público", nos dice César.

Reconocimientos al talento son merecidos los Festivales de Aiquile, y también "Aquí…canta Bolivia", Pasión Andina también ha sido parte de la labor fructífera de César Requena, músico de sesión para diferentes artistas y agrupaciones. Ahora, incursionando en el mundo de la composición, César Requena presenta su nueva producción audiovisual denominada "Enigma", mismo nombre de su primer material discográfico que ya se encuentra a la venta.

El objetivo principal de la interpretación no es la instrucción sino la provocación. César también nos comenta: "Nunca le di mucha importancia a la técnica, de hecho, ni siquiera acabé aún la carrera de música. Sigo formándome día a día, pero prefiero progresar compartiendo con otros músicos y amigos a hacerlo encerrado en solitario y a base de horas de estudio. El sentimiento está muy por encima del resto y no solo de la técnica sino de todo lo que rodea a la música... Así que, en conclusión, pienso que un músico se puede llamar músico si llega a tocar el alma de las personas con su música. Mi misión en la vida como músico se enfoca más en el charango, ya que pienso que es un instrumento que aún no está al 100% estudiado y universalizado... Así que pienso continuar aportando con más producciones audiovisuales y también con un primer método teórico que tratará de la aplicación de la armonía moderna en el charango que lo estaré presentando en los próximos meses ya que lo pause por priorizar esta gira por Europa. Me siento muy bien al interpretar una música para una persona del Viejo Mundo ya que percibí de cerca el respeto y la admiración que la gente del lugar tiene por la música andina pura ya que un 50 % de la gente entiende el español o castellano y el otro 50 % no, pero con tan solo oír la melodía de la canción se nota la mística con la que el europeo se deja envolver".

Universalizar, internacionalizar, es llevar como emblema paseando en este aspecto, la línea musical, la selección, es competencia de ellos dos. Actualmente hay más agentes, más sellos, más bookers y más festivales, lo cual generó oportunidades que definitivamente los artistas deben aprovechar. Este mercado está actuando de manera especial gracias a la posibilidad de armar redes de trabajo con el fin de internacionalizar los proyectos. Ya no se depende de las disqueras, sino del talento y de la pasión por lo que se hace.

Es importante resaltar la actividad de nuestros artistas fuera del país, una gira en Europa revaloriza este instrumento y la nobleza del arte. "Enigma" es una propuesta moderna, cálida que atrae con el virtuosismo la calidad del oyente, y es justamente la presentación de los nuevos videos lo que nos llena de expectativa. Rio Funk es la propuesta actual.

Calidad y cualidad son la magia de este artista que emana vida y proyección futura. Es por eso que César Requena es El artista de la semana.



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Wayra JaponAndes, talento que une el folklore boliviano con la cultura nipona

La canción de la serie animada "Dragon Ball" fusionada al ritmo de los tobas de Bolivia, o la melodía tradicional nipona "Soran Bushi" adaptada a la danza boliviana de los waca wacas, son parte de la propuesta musical del grupo Wayra JaponAndes, que une el folclore boliviano con la cultura japonesa.

Esta agrupación está conformada por los músicos japoneses Hiroyuki Akimoto, Kenichi Kuwabara, Kohei Watanabe, Takahiro Ochiai y Makoto Shishido, que llegaron a Bolivia hace años atraídos por el folklore de este país, al que quieren agradecer con su música por haberles acogido, según explicaron a Efe.

"Cada uno ha llegado a Bolivia en diferentes momentos, pero el motivo es siempre el mismo, es la música boliviana, somos amantes de la música boliviana", indicó Ochiai.

Ellos ya pertenecían a distintas agrupaciones folklóricas locales, por ejemplo Akimoto es parte de Anata Bolivia y Shishido es integrante de Los Kjarkas, uno de los más representativos de Bolivia, pero quisieron unirse para hacer algo distinto.

"Este grupo fue formado hace tres años por cinco muchachos japoneses residentes en Bolivia, ya que a pesar de que cada uno tenía su propio grupo, hemos decidido hacer una fusión musical a modo de agradecer al público boliviano y al mundo", relató Akimoto.

Esta fusión de culturas incluye el uso de instrumentos musicales japoneses y andinos, la mezcla de canciones de anime, J-Pop o de la tradición nipona con ritmos folclóricos bolivianos que interpretan en ambos idiomas y en las lenguas indígenas aimara y quechua.

Así, Wayra JaponAndes tiene una versión en español y japonés de "La fantástica aventura", la canción de "Dragon Ball", fusionada al ritmo boliviano de los tobas, una danza inspirada en las tribus amazónicas caracterizada por sus saltos y movimientos ágiles.

La agrupación también ha fusionado la canción "Pegasus fantasy", de la serie animada "Saint Seiya" o "Caballeros del Zodíaco", con el tinku, un enérgico baile de la región andina de Potosí que recrea un ritual preincaico del mismo nombre que consiste en una lucha cuerpo a cuerpo entre hombres y mujeres.

Una de sus nuevas producciones es "Soran Bushi", una canción tradicional de Hokkaido, en el norte de Japón, "que la interpretamos con el ritmo de los waca wacas, popular en las entradas folclóricas de Bolivia", explicó Kuwabara.

El waca waca o waca tokori es una sátira de las corridas de toros que se popularizaron en el altiplano boliviano desde la Colonia.

Los músicos interpretan su versión de "Soran Bushi" en japonés y aymara.

Cinco japoneses que aman la música boliviana

“Amantes de la música boliviana”, así se definen los integrantes del grupo Wayra Japón Andes, que este martes 9 de octubre presentarán su nuevo disco, titulado “Viva Bolivia”, en el concierto que brindarán en el Teatro Municipal “Alberto Saavedra Pérez” a partir de las 19:30 horas.

El flamante material es el segundo en la trayectoria de estos talentosos músicos japoneses. El primero salió el año 2015 bajo el rótulo de “Gracias, Bolivia”.

“Queríamos hacer una recopilación de las canciones japonesas, pero con el ritmo boliviano y convirtiendo al estilo folclórico boliviano. Entonces, con esa idea lanzamos el primero disco y en este segundo trabajo seguimos en ese camino. Pero también tiene unas canciones originales de nosotros. En el primer disco cantamos solo en español y también algunas canciones en japonés, en cambio en este material estamos intentando cantar en aymara, quechua, español y japonés”, explicó Kenichi Kuwabara, integrante de Wayra Japón Andes junto a Hiroyuki Akimoto, Makoto Shishido, Kohei Watanabe y Takahiro Ochiai.

“Viva Bolivia” incluye 10 temas en una variedad de ritmos, como caporales, tinkus, taquirari, waca waca, huayños y salay.

“Ocho son recopilaciones de temas japoneses con ritmos bolivianos y dos son creaciones de nosotros. La mayoría están en español, algunas canciones tienen partes en japonés y una lo cantamos en quechua”, contó el músico nipón, quien toca el charango y el sanshin, un instrumento de cuerdas japonés.

El concierto será variado y estará dividido en dos partes, en las que Wayra Japón Andes interpretará, con su estilo, canciones de animes como de “Dragon Ball”, del dibujo animado “Marco”, los “Caballeros del Zodiaco” y “Mario Bross” de Nintendo.

Los artistas están muy sorprendidos y contentos por la receptividad del público boliviano. “Ahora esperamos que también disfruten de nuestra música y de nuestra nueva propuesta”, resaltó Takahiro Ochiai, vientista y el último en unirse al grupo.

Los músicos ya viven varios años en el país y dicen que aman todo de Bolivia. “Yo amo todo, su cultura y su comida. Me encanta comer fricasé, lechón, solo me falta una chica para que me case”, expresó con sonrisas Takahiro.

El disco “Viva Bolivia” es una producción independiente que estará a la venta en la tienda de instrumentos que tiene Hiroyuki Akimoto, vocalista y director de Wayra Japón Andes.

La agrupación nació en diciembre del año 2016 con el objetivo de fusionar la música boliviana y japonesa.

A pesar de que cada integrante pertenezca a diferentes grupos folclóricos (por ejemplo, Hiroyuki es integrante del grupo Anata Bolivia; Makoto de los Kjarkas y Kenichi de Chupay Chakis), ellos unieron sus talentos para mostrar su gratitud al público boliviano.

“Nos gusta interactuar mucho con la gente porque somos amantes de la música boliviana”, concluyó Takahiro.

Para recabar mayor información y hacer sus reservas, las y los interesados deben llamar al número de celular & WhatsApp 67040999.

¡Simplemente Kjarkas!

Los Kjarkas, legendarios y amados, pero también odiados, en una coyuntura muy polemizada, darán la cara en la ciudad maravilla, La Paz, ofreciendo un concierto reclamado por sus miles de seguidores.

La cita será este viernes 12 de octubre, a partir de las 20:30 horas, en el Teatro Al Aire Libre, donde la agrupación nacional presentará el show denominado “Simplemente Kjarkas, antología de sus grandes clásicos”.

“Este espectáculo será, sin duda, histórico”, expresó a La Guía Rilver Herbas, representante del grupo y productor del evento.

LG: ¿POR QUÉ EL DENOMINATIVO DEL CONCIERTO?

R: “Simplemente Kjarkas… Antología de sus grandes clásicos” es un viejo anhelo de los seguidores. Habitualmente en los conciertos se pone más énfasis en los estrenos, en las nuevas canciones y el público se queda con sabor a poco porque no logró escuchar algún clásico que llenó su alma y acompañó su vida. Además, realmente los Kjarkas deben ser en el mundo una rareza. Tienen tantos éxitos, tantas canciones grabadas y premios a producciones discográficas como nadie en Sudamérica, a todo ello se debe el nombre del concierto “Antología de sus mejores canciones”.

LG: ¿CÓMO ESTÁN ELIGIENDO EL REPERTORIO DE ESTA PRESENTACIÓN?

R: Escuchando a los fans, a los comunicadores de música boliviana y a la lectura que se tuvo a lo largo de tantos conciertos. Recordemos que el espectáculo de los Kjarkas es guionizado y muy bien programado. A razón de ello, muchas canciones ya quedaron en el olvido y por el reclamo del público, para esta oportunidad están volviendo a ser ensayadas. Estamos desempolvando viejas canciones que volverán a enamorar a los asistentes a este concierto.

LG: ¿QUÉ SIENTEN LOS KJARKAS AL RECIBIR TANTO APOYO Y ATAQUES A LA VEZ EN LAS REDES SOCIALES?

R: De verdad creo, desde mi punto de vista, que ellos sienten mucho dolor y a la vez motivación por el apoyo recibido. Cabe humildemente recordar que los Kjarkas a lo largo de estos 47 años de vida artística ininterrumpida fueron y son tenaces luchadores por la integración nacional. Escribieron canciones a todos los departamentos y a nuestra querida patria. Unieron al país con su música y fundamentalmente con ellos el folclore andino, indígena mestizo se potabilizó y llego al corazón de todos los bolivianos de distintas clases sociales. Quién puede negar que los Kjarkas a la fecha y por propio merecimiento se convirtieron en emblema musical de nuestro país. Bolivia necesita íconos que triunfen además fuera de nuestras fronteras, que nos hagan sentir orgullosos de ser bolivianos y ellos lo lograron. Son bolivianos triunfadores en todo el mundo, llevan nuestra cultura musical por todos los confines y lo hacen de manera profesional, sin renunciar jamás a nuestra identidad…. Los Kjarkas son los Kjarkas.

LG: ¿REALMENTE SERÁ LA ÚLTIMA PRESENTACIÓN DEL AÑO DE LOS KJARKAS EN LA PAZ?

R: Sí, será la despedida de La Paz en el año. La agenda de actuaciones de los Kjarkas es muy nutrida, sobre todo los compromisos internacionales harán que el grupo se ausente del país. Perú, Ecuador, Colombia e inclusive Chile esperan a los Kjarkas.

LG: ¿QUÉ OTRAS SORPRESAS PRESENTARÁ EL CONCIERTO?

R: Dios mediante, ofreceremos una organización prolija. Este concierto es organizado por la Fundación Kjarkas, cuyo equipo de trabajo en producción de espectáculos tiene mucha experiencia y apasionamiento por ir mejorando. Este espectáculo es el mejor y el que más se exporta de Bolivia. La obertura será majestuosa, llena de magia y espectacularidad y el concierto será histórico e inolvidable. Las entradas están a la venta en Discolandia (El Prado) y Pollolandia (en La Ceja).

LG: QUÉ OTROS PROYECTOS LES ESPERAN A LOS KJARKAS?

R: Los Kjarkas merecen una película antes de retirarse en paz y en la cima del caballo ganador con el que Dios los ha bendecido.

UN EMBLEMA NACIONAL

En las últimas semanas, Gonzalo Hermosa, fundador y líder de los Kjarkas, fue duramente criticado por mostrar su simpatía con el actual Gobierno, por lo que le preguntamos a Rilver Herbas, ¿tiene alguna expectativa política Gonzalo Hermosa? “Absolutamente ninguna”, respondió el manager de los Kjarkas.

“Ya dijimos que en otros países los artistas muestran simpatía por una u otra tendencia política sin recibir alguna crítica. El embrollo de este entuerto tiene que ver con que realmente los Kjarkas son emblema nacional y todos los quieren imparciales, pero don Gonzalo Hermosa individualmente tiene todo el derecho de mostrar su punto de vista porque él conoce Bolivia entera con todos sus recovecos, el milagro de migraciones que hoy aseguran nuestra supervivencia como país y por el mestizaje que impera inclusive en el oriente boliviano. Solo es una mirada simple y sencilla que quiere un futuro mejor, sobre todo para el más sufrido pueblo boliviano”, aseveró.

MAESTRO WILLY RÍOS: “La música instrumental no comercial, en charango, está desapareciendo”

“Tuve que esperar a que mejore la tecnología para volver a Bolivia; ahora tenemos un internet de alta velocidad, de hasta 25 Mb, que nos permite enseñar fácilmente. Yo trabajo con 10 Mb y es suficiente para enseñar. Creo que si no soy el primero, soy uno de los primeros y de los pocos que enseñamos el charango por Internet”



Con 35 años de carrera musical, primero fue alumno y luego profesor en el Centro Cultural Masis. Vivió posteriormente durante 25 años en Canadá, adonde había llegado después de realizar varias giras por el mundo.

De nuevo establecido en su natal Sucre, el maestro Willy Ríos se ha propuesto formar nuevas generaciones de charanguistas —sobre todo, solistas— para rescatar la música tradicional e instrumental no comercial que, según comenta a ECOS, está desapareciendo.

Ríos enseña a tocar este instrumento típico en persona y también por internet. Tiene alumnos de varios países, algunos muy lejanos como, por ejemplo, Catar.

En Sucre, abrió su escuela “Charangueando”. Tras una exigente prueba de aptitudes, comenzó con 12 alumnos. De los 12 quedaron ocho y de los ocho, solo cinco. “Cinco buenos alumnos”, remarca el profesor, y los menciona: Tiago Pasquier, Fabián Jaimes, los hermanos Héctor y Montserrat Márquez (nietos del guitarrista Víctor Márquez) y Alejandro Zabdí Vargas Ortega. “Estoy muy orgulloso de ellos”, complementa.

ECOS. ¿Por qué volvió a Sucre luego de 25 años?

Willy Ríos (WR). Son dos cosas que me hicieron pensar que era el momento de volver: uno, la familia, estar con mi mamá, que tiene salud y hay que aprovecharla, recuperar esos 25 años de ausencia; lo segundo, dejar algo de lo que aprendí en Canadá, porque es una escuela muy importante el vivir en otro país, aprender una cultura nueva y, sobre todo, aprender otra música que puede enriquecer mucho a los músicos de Sucre.

Gracias a las redes sociales, yo siempre estoy siguiendo lo que pasa en Bolivia a nivel musical y me di cuenta de que hay una euforia por la música comercial, que no está mal, es un gusto de la gente, pero la música instrumental que no es comercial, en charango, sobre todo, está lastimosamente desapareciendo. Podemos contar con los dedos de la mano los exponentes de charango en Bolivia…

Por esa experiencia no solamente en Canadá, sino también en Japón, donde viví cinco años, me nació la inquietud de transmitir (mis conocimientos) a una nueva generación de alumnos que empiecen desde pequeños. De eso se trata la escuela “Charangueando”, donde la primera versión son alumnos becados, ellos no pagan nada, están bajo mi responsabilidad y en tres meses hemos logrado un trabajo muy grande.

Entonces, la primera etapa de mi parte está bien

cumplida, con mi mamá, y la segunda parte también, con mis alumnos.

ECOS. ¿Hay pocos charanguistas en Bolivia?

WR. No es que no hay charanguistas, lo que no hay son solistas de charango. Un solista de charango es una persona que va a dar conciertos: el charango es el primer instrumento, sea un grupo o lo que sea, el charango será el instrumento que lleve “la primera voz”, digamos. Hay charanguistas que tocan en grupos, pero es diferente el trabajo de músico de un grupo a ser músico solista.

ECOS. ¿Por qué no hay solistas?

WR. Porque la música instrumental en Bolivia no está siendo muy apoyada. Lo que queremos es cambiar eso (diciéndoles) a los jóvenes que se puede vivir de la música, porque yo lo estoy haciendo: puedo enseñar por Internet a gente que está en diferentes lugares del mundo. Tengo alumnos de Argentina, Chile, España, Italia, Francia, EEUU, Canadá, hasta en Catar; o sea, he logrado hacer una carrera musical con el charango.

Hay que cambiar esa mentalidad que tienen los papás, sobre todo, hacia los músicos; dicen: “ah no, si mi hijo va a ser músico, va a ser un bohemio. ¡No!, le tiene que gustar una profesión”. Pero, se puede llegar a ser algo diferente; eso es lo que yo quiero implantar en mi escuela, que sean músicos profesionales de charango solista.

ECOS. ¿Enseña a tocar el charango por Skype?

WR. Es una linda idea, porque en Canadá hay días que hace menos 50 grados y, con esa temperatura, uno no sale afuera; o hay una tempestad en la que cae como un metro de nieve y uno no puede manejar. Yo tenía que vivir de algo, tenía que enseñar y un día cayó una de esas tempestades y un alumno me dice: “no voy a poder ir, hagamos la prueba por Skype”... Hicimos la prueba y funcionó muy bien. D ahí empezó la idea de que el charango se puede mostrar a todo el mundo vía internet; solamente se necesita una buena conexión.

Ahora ya se puede en Bolivia. Tuve que esperar a que mejore la tecnología para volver a Bolivia; ahora tenemos un internet de alta velocidad, de hasta 25 Mb, que nos permite enseñar fácilmente. Yo trabajo con 10 Mb y es suficiente para enseñar. Creo que si no soy el primero, soy uno de los primeros y de los pocos que enseñamos el charango por Internet.

ECOS. ¿El salay, la morenada o el caporal es la música comercial a la que se refiere?

WR. Es una música muy linda y muy comercial. Si yo retrocedo en el tiempo en Bolivia, los músicos éramos gente bohemia que nunca íbamos a entrar tal vez a un escenario elegante. Había conciertos, había actividad, pero no había música como se ve ahora en un cumpleaños, en un bautizo, en un matrimonio. Hace unos diez años ha empezado esa revolución de integrar la música boliviana, andina en general, a todo tipo de actividad. ¿Qué quiere decir eso? Que el músico ahora puede vivir de la música, recibir una retribución económica, tocar tres o cuatro veces por semana. En mis tiempos, con Los Masis eran viajes afuera, pero dentro de Bolivia eran muy pocos, festivales…

ECOS. ¿Algunos ritmos como el kaluyo, por ejemplo, están relegados?

WR. Como son ritmos que no son bailables, tienen ese riesgo de perderse. Seguramente el kaluyo lo siguen tocando en Vallegrande, o en las zonas donde es popular, pero si nos ponemos a analizar los grupos recientes que están sacando sus discos, usted no va a escuchar un kaluyo, ni siquiera las cuecas, los bailecitos, a no ser Tupay, que ha hecho un buen trabajo con los estilos de cueca bolivianos. Un grupo de jóvenes, ¿qué graba? Siempre va a ser lo mismo: salay, caporales o sayas, y todo lo que se pueda vender.

(…) Me imagino que ha sido Mauro Núñez el primero que ha llevado el charango a un escenario grande, a un concierto en Argentina, en Perú; él ha estado difundiendo el charango. Y de ahí vienen sus alumnos, como Jaime Torres. Cuenta una historia que cuando vino a Bolivia le negaron tocar en un teatro porque le dijeron “no, esa música es de chichería”. Imagínese ahora dónde está el charango… es un instrumento que es muy envidiado, y hay mucho conflicto sobre el origen, sobre todo entre Perú y Bolivia. Pero bueno... yo pienso que en vez de separarnos, debería unirnos.

ECOS. ¿Quiénes han sido sus maestros?

WR. Mi profesor es el licenciado Tito Tapia, a quien agradezco toda esa experiencia que me ha brindado, su paciencia…; hasta ahora nos reunimos de vez en cuando con el grupo Aquí Bolivia, del cual somos fundadores. Tito Tapia era un integrante de Los Masis en esa época y también profesor. Después él, por motivos de trabajo, salió del Centro Cultural Masis y yo volví a los 18 años para ser profesor y miembro del grupo Los Masis.

ECOS. ¿Qué advierte de la cueca chuquisaqueña que se toca hoy?

WR. (…) En mi opinión, a las cuecas las tocan muy rápidas: no tienen el gusto que tenían antes, en la época de Simeón Roncal. Antes la llamaba “una cueca señorial”, muy elegante, de salón (…) Pero ahora, si vamos al otro extremo, hay cuecas cuya introducción te invita a bailar. No estoy en contra de lo comercial, porque en una fiesta sin esa música no sería fiesta. Yo estoy más que todo remarcando que no hay cultores de la música tradicional, (y) me incluyo: como viví fuera de Bolivia por 25 años, tal vez perdí esa inquietud de seguir con la música chuquisaqueña. En Canadá me estaba absorbiendo la música de otro lado: la árabe, la china, la italiana, la canadiense, y para trabajar en música uno tiene que aprender toda esa música. Entonces, yo aprendí que el charango se tiene que adaptar a cualquier tipo de música, desde rock, jazz, blues, a música árabe. Estaba en ese camino, que me gusta mucho, y justamente quiero transmitir también ese conocimiento. Pero, del otro lado, quiero volver a mis raíces y tocar esta música tradicional. Estoy comenzando una colección de instrumentos comprando los charangos de 12 cuerdas, los charangos más grandes, los charangones o “machu charangos”. Cuando estaba en Los Masis era muy aficionado a la manera de tocar tradicional.

ECOS. ¿Qué pasó con el charango de cuerdas de metal, típicamente chuquisaqueño?

WR. Ahora son pocos los intérpretes del charango de cuerdas de metal. Podemos hablar de don Flavio Zorrilla, que es un gran exponente del charango de 12 cuerdas y que va a tocar una cueca como debe ser. Si fuera un instrumento popular, oiríamos muchos más nombres, pero no; eso nos da un indicio de que el instrumento está desapareciendo. Hay que volver a retomar el instrumento.

ECOS. ¿Toca de oído o aprendió a leer la música?

WR. De oído. Pero hay cosas que tuve que estudiar, como armonía, por ejemplo. Las aprendí por la experiencia de tocar con gente de muy alto nivel musical: llegué a tocar en Berklee College of Music, EEUU, que es la escuela de música más famosa del mundo; nos invitaron con mi grupo para ir a tocar y ellos nos acompañaban. Imagínese, había como 50 músicos con su partitura, en la mejor escuela y, nosotros, con nuestro charango, tocando (de oído). Nos miraban asombrados, (nosotros) haciendo solos de charango en Berklee.

De oído… es que me quita el estrés. Yo pienso que cuando uno se pone a leer, no siente realmente la música porque su concentración está en lo que viene, hasta que lo aprende de memoria. Entonces, prefiero aprender la melodía y cuando uno tiene el dominio del instrumento, se siente seguro de lo que hace, entra el sentimiento: es la última etapa de la música. La primera es la técnica, buscar el sonido; una vez que dominas eso puedes pensar y saber lo que estás haciendo. Si no pasas esa etapa, vas a tocar tal vez rápido, muy fuerte y no estás transmitiendo lo que se debe transmitir.

ECOS. ¿Compone Willy Ríos?

WR. Grabé un disco de solista que se llama “Para Ti” y ha ganado un premio en Canadá como el Mejor Disco Instrumental; tengo el orgullo de haber obtenido ese premio. Ahí hay 14 composiciones mías, entre ritmos bolivianos, medio bolivianos y de otras partes. Luego, participé en 25 a 30 discos con diferentes grupos; por eso digo la diferencia entre ser solista y estar en un grupo.

Una composición está dedicada a don Julio Lavayén (cochabambino de Cala Cala), que era un gran exponente de la música y tuve el agrado de conocerlo; se llama “Caminando”, porque los últimos que estuve con él, él estaba ciego, perdió la vista y yo lo llevé caminando hasta un lugarcito donde le gustaba tomar su leche de soya. Me salió esta composición pensando que un día todos vamos a caminar así, como él.

Los interesados en las clases de Willy Ríos en Charangueando pueden comunicarse al celular 73985857. Página web: www.willyrios.com •


“Mentiras” es el nuevo videoclip de Quilla Fusión



El grupo musical Quilla Fusión lanzará en los siguientes días el videoclip de su nuevo material en ritmo de caporal denominado “Mentiras”.

Algunas de las escenas fueron grabadas en el cerro Sica Sica, a los pies del Cristo que resguarda a la ciudad. En el lugar, el baile fue protagonizado por los caporales Simón Rodríguez. Buscando mostrar otros lugares turísticos de Sucre también acudieron a los callejones de Santa Ana y Santa Clara.

El video se grabó con la Productora Infilpro Produce y el audio y masterización estuvo a cargo de Géminis Records de Yamil Patzi. El videoclip será lanzando en breve.

El director del grupo y primera voz, Victor Hugo Padilla, manifestó que Quilla Fusión busca presentar una nueva propuesta musical, sin desmarcarse del folclore y su esencia.

En el caporal “Mentiras”, por ejemplo, se incorporó el sonido del saxofón, que acompañado de las guitarras, el charango y la zampoña de pan logran una composición cautivante.

Los integrantes de Quilla Fusión son: Víctor Hugo Padilla Durán, primera voz, segunda guitarra y director del grupo; Luis Alberto Paracta Marín, primera guitarra y segunda voz; Miguel Ángel Paracta Marín en el charango y coros; Víctor Herosi en la batería; Franco Álvarez Martínez y Raúl Cruz en los instrumentos de viento y Sixto Montesinos con el bajo electrónico.

Padilla adelantó que en futuras producciones tiene planeado dotar a sus composiciones un toque de originalidad mediante la incorporación de otros instrumentos. Anunció que aún trabajan en una cueca, de composición propia y otros temas que ampliarán su repertorio.

Un adelanto del nuevo material se encuentra en la página del grupo en Facebook: Quilla Fusión.