domingo, 31 de mayo de 2015

Poesía y música de Matilde Casazola Mendoza

Sería insensata si dejara pasar este instante, cuando escucho elogios, su nombre repetido en esta tierra, mujeres y hombres captan e interpretan las salmodias, su verso contagia, enternece y queda.

Luis Rico canta: "Matilde Amor". Las poetas sueñan y viven la realidad del bullicio y el sigilo. Ella se retrata en el espejo del tiempo, es alegría, sol que llega todos los días.

Matilde Casazola Mendoza, escribe legible, su obra cargada de tinta oscura, no se detiene. Está en mi memoria su canto hondo y puro, repetido como el eco de las montañas que enciende y asciende hasta los astros.

La fascinación latente en la poeta, fuente inagotable de quimeras, fuego que propaga armonía y fe por su irrenunciable ternura escondida en la luz de su corazón, revela los amores y desamores, la bruma del silencio, vivencia musicalizada. ¿Cómo describir a esta musa de dulce mirada y respuesta pausada?, ¡está llena de paz, vida intensa de escribir poesía, magia de talento, huella latente, prosa que engalana!

Siempre retorna a la melodía, confidencia abierta que permite aspirar y respirar el encuentro cuando musita:



¡Ah mi viajero!

Tu destino era mi puerto,

Pero el mar te traicionó

Y cambió los rumbos ciertos.

"Ah mi viajero lejano!

Tu destino eran mis brazos,

Pero el mar te traicionó

E hizo tu barca pedazos.

Ah viajero de imposibles;

Tu destino estaba escrito

En tu mirada de brumas

Y en tus ansias de infinito.

Pero no llegaste nunca,

Porque el mar cambió tu rumbo

Y mi vida quedó trunca

Y fuiste a dar a otro mundo.



En su obra "Este amor que enmudeció la garganta de las aves", con 40 poemas, encontramos el mar eterno y la playa que desbordan su sentimiento, rememora perenne las elegías de súbitas partidas, adioses, congoja y días apagados de melancolía.

Cómo no escribir y componer de los sueños escondidos, los lirios y la presencia vital de las aves y los trinos diferentes, de su niñez verdad de cirio, antorcha en la penumbra de la ventana. El compendio de su obra, es la señal de su historia constante, identifica el alba, la sal del alma, creó el ritual interno de la ausencia en el templo del corazón.

Estuve presente en el "Simposio Integración y Literatura en el VIII Festival Internacional de la Cultura, Sucre 2001", entre los invitados se encontraba el reconocido vate español Carlos Murziano a quien ya Matilde había conocido en España, el distinguido poeta nos deleitó con una conferencia sobre García Lorca. Rodolfo Mier Luzio fue minucioso y sensible en la organización, motivando a vivir días de intenso trajín cultural. Me alegré por no haber dudado ni un instante de participar en tan magno acontecimiento al saber que habría lectura compartida. En esos tiempos el que guiaba los pasos era el vate orureño Alberto Guerra Gutiérrez cuyo espíritu era acierto, ovillo que generaba mensajes de esperanza.

La noche de tertulia, compacta de impresiones, música que desbordaba toda pena, el recital de Matilde al unísono fue un grande y solo aplauso. Encontré en la poesía de Matilde Casazola Mendoza, la palabra dulce. (Anteriormente había conocido a Matilde, en un recital de la Casa de la Cultura de la Honorable Alcaldía Municipal de nuestra ciudad, Oruro).

Desde entonces nuestra amistad se ha extendido a pesar de la distancia, las veces que podemos hacemos ruido y el lenguaje se apropia del hilo telefónico, el cartero reparte nuestras misivas y cuando alguna presencia se ausenta hacia la ciudad de los Cuatro Nombres, le hago llegar un bouquet de flores frescas como signo irreversible de la presencia inmaculada de hermandad.

No he dejado de recibir la resonancia de su vida que llega con el viento, poemas musicalizados, plegarias, aires de bailecitos, cuecas, otros ritmos como la zamba. Todo es júbilo.

Íntegra en la estampa de su existencia, entrega sin temblores su saber de los sonidos de esta esfera, la acentuada pulcritud de saberse poseedora de estas inspiraciones que eleva la herencia de su estirpe.

Este homenaje de amistad a Matilde Casazola Mendoza, ha sido extendido desde los cuatro puntos cardinales a través de la impresión de Prometeo, Revista Latinoamericana de Poesía Números 84 - 85 de julio 2009.

Poesía bilingüe, Naturaleza. Castellano-Alemán Instituto Cultural Sucre 1993.

Figura en la Antología de Poesía Viva en Bolivia.

El H. Consejo Municipal de la ciudad de Sucre, a través de la Ordenanza Municipal No. 065/93 el 29 de diciembre de 1993, la distinguió con la Condecoración "Juana Azurduy de Padilla", en el grado de Honor Cívico, a la insigne poeta, compositora e intérprete de canto y guitarra Doña Matilde Casazola.

El teatro Municipal en la ciudad de La Paz, el 5 de marzo de 2014, fue escenario del recital denominado "Entre Cuerdas", interpretaron magistralmente 18 canciones, Oscar García, David Padilla, Tere Morales y Gabo Guzmán en honor a Matilde Casazola Mendoza y Jesús Durán.

La Asamblea Plurinacional de Chuquisaca, entregó 35 medallas al mérito, Matilde Casazola fue distinguida en esta ocasión.

Sus composiciones han sido interpretadas por: Emma Junaro, Olivia Casso, Dagmar Dümchen, Luis Rico, Nery Gonzales, Marcos Puña.

La poesía de Matilde gratifica el espíritu, multiplica los sentidos y su voz conocida resuena con sentimiento inagotable para encender desde el muro riguroso de su infinito la cueca condensada "De regreso", entonces el silabario evoca los episodios de su vida y las partituras exactas en su trazo siguen acelerando para armonizar el acento de la melodía "Como Un Fueguito" y otros títulos, abalorios que denotan y retornan al corazón.

El Ministerio de Culturas fue escenario del recital de Gitte Palsson (sueca) acompañada por el guitarrista boliviano Juan Carlos Cordero. Presentaron el disco Canciones de Matilde, confesó que aprendió a tocar guitarra con su Maestra "Matilde", fueron 20 años para traducir y cantar las composiciones de la musa chuquisaqueña, fue tiempo que la alumna rindiera gratitud con la música, que también accedió a presentar por un medio televisivo.

Identificada con los trovadores, constante en sus elegías, Matilde lírica, incansable en la creación de su universo, deja en cada concierto humildad, silencio y un fondo apacible de ternura.

El canal 31 (TV Cultura La Paz-Bolivia), el viernes 22 del mes que termina, transmitió un programa que había sido grabado precisamente en el Festival Internacional de Cultura el año 2013, la Recoleta de Sucre, fue escenario de un homenaje sin medida para resaltar la poesía y música de Matilde Casazola Mendoza. Ella invitada, fue sorprendida con ese merecido homenaje, que estuvo a cargo del ex ministro de Culturas el señor Pablo Groux. Un concierto "Entre Mujeres" o quizás denominarse "De mujeres a una Mujer", interpretaron en este orden, Prof. Rosmery Bejarano Directora del Coro Universitario de la Universidad Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca, la cantante y compositora alemana radicada en la ciudad de La Paz Dagmar Dümchen, las cantantes Esther Marisol Gonzales, Guisela Santa Cruz Salazar, Jenny Cárdenas Villanueva y Emma Junaro Durán. Cada una interpretó a su estilo, varias canciones de Matilde. Al finalizar la cantautora chuquisaqueña deleitó de propia voz intercalando con las prestigiosas invitadas. ¡Que concierto! único e inolvidable.

Valoramos este enaltecimiento para Matilde Casazola Mendoza, cuya ofrenda hacia la composición, el canto, la poesía, siempre será inconfundible para el oído.

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